miércoles, 21 de agosto de 2013

Dios tiene un futuro rebosante de bendiciones para Israel en el milenio.

Dios tiene un futuro lleno de bendiciones para Israel. Después que suceda la manifestación gloriosa de Cristo (Segunda venida de Jesucristo), Israel y Jerusalén se convertirán el centro de toda la actividad mundial (Is.65:18-23), el cual será muy importante la adoración de Jesucristo en el templo milenial (Jer.33:15-22; Ez.40-48; Zac.14:16-21).  
Durante el milenio Israel ejercerá un rol muy importante, porque en este tiempo tendrá lugar su restauración, como esta escrito en la Biblia (Ez.37:21-22).

La restauración final de Israel

1. La regeneración de Israel ocurre durante la tribulación exactamente antes de la segunda venida de Cristo. La base de la regeneración es el nuevo pacto (Jer.31:31-34). Esta regeneración constará de la confesión del pecado nacional de Israel (Jer.3:11-18; Os.5:15) y un ruego por el regreso del Mesías (Zac.12:10; Mt.23:37-39). Las palabras de la confesión de Israel se encuentran en Is.53:1-9. A consecuencia de esta confesión, Israel será salvo como nación, en cumplimiento de la profecía de Ro.11:25-27. La petición de Israel por el retorno del Mesías se profetiza en Is.64:1-12; Jl.2:28-32; y Zac.12:10-13:9. La presente incredulidad de la nación de Israel no es permanente, y la futura aceptación de Jesucristo como Mesías por parte de Israel se cumplirá plenamente en el milenio.

2. La reunión nacional de Israel desde todas partes del mundo tiene lugar después de la regeneración. La base para el recogimiento es el pacto de la tierra de Dt.29:1-30:20, especialmente el cap.30, y se profetiza en otros pasajes (Is.11:11-12:6; Jer.16:14-15; Ez.11:14-18; Ez.36:24; Am.9:14-15; Sof.3:18-20; Zac.10:8-12). La reunión será total y permanente. Nunca más el pueblo escogido de Dios será perseguido ni dispersado. Los errores de la historia serán rectificados.

3. También tendrá lugar durante el milenio la posesión permanente de toda la tierra prometida a Abraham así como también el logro de la completa productividad de la tierra. La promesa de esta posesión y productividad se halla en el pacto Abrahámico de Gn.12:1-3; 13:14-17. Tras la regeneración de Israel, todas las promesas de este pacto se cumplirán (comp.Is.27:12-13; Jer.3:1-6; Ez.20:42-44; Jl.2:18-27; Mt.24:31). Por primera vez en la larga historia de Israel habrá paz, seguridad y productividad permanente en toda la tierra.

4. Jesucristo, el Hijo de David y Rey de reyes ocupará de nuevo el trono de David. La promesa sobre este acontecimiento se halla en el pacto Davídico de 2S.7:11-16 y 1Cr.17:10-14. Este pacto con David prometió un reino eterno, un trono eterno y un gobernante eterno. Todo esto se cristalizará en el milenio, con Jesucristo que reinará en Israel sobre un pueblo redimido (Is.9:6-7; Jer.23:5-6; Jer.33:17-26; Am.9:11-12; Lc.1:32-33). El reinado de Cristo desde el trono davídico se extenderá tanto a las naciones gentiles como a Israel, y todo el mundo sabrá que Jesucristo es el Señor.


Fuente: Biblia de Estudio de Profecía por Tim LaHaye

viernes, 2 de agosto de 2013

Reinado justo del Mesías, (Is.11:1-16)


1. Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.
2. Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. 
3. Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos.   
4. Sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.
5. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.  6. Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
7. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.
8. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.
9. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.
10. Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.
11. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.
12. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra.
13. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín.
14. Sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán.
15. Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias.
16. Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.



Bibliografía: La Biblia, edición Reina Valera 1960.